sábado, 20 de agosto de 2016

DESTELLOS...



Porque no hay dos iguales
sino dos que son solo uno.


Descubrirte en el cobijo de un anhelo
acaso en la luz de tu mirada
en esta necesidad de sentirte
liberando las barreras despojadas del tiempo
y ser sol en el invierno
conteniendo los latidos que se funden bajo fuego
 tú ahí absoluta en ese cuerpo depositario de pasiones
de murmullos inaudibles
 que engarza el corazón en mis adentros 
sintiéndote habitada
sobrado de ese olor tan tuyo que impregna el aire
y figura los instantes de deseos
de sentirte cristalina, irrevocable en los delirios contenidos
de tu piel, del perfume de tu cuerpo
desatando los instintos latentes
que agoniza en mi pecho, basta ser y acabarse
cierro los ojos y absorbo tu aliento 
en los extremos del placer de tu rojo amor
que embiste y resplandece el origen
porque tú lo has regresado.
Seguirá estoico el tiempo ralentizando los latidos 
para recuperar tan solo los instantes
en los que fluye el frenesí de tu sigilo en mi existencia
que me ata a la intensidad de no haber dejado
de sentirte mía en los destellos de mi alma.

Josmar Trejo.